viernes, 6 de noviembre de 2015

Consejos esenciales para portear en verano



Una de las consultas más frecuentes en esta época del año (aquí en el hemisferio sur) es... ¿Se puede portear en verano? Y la respuesta es así de corta y simple... ¡Claro que sí!


En este post te cuento todo lo que tenés que saber para que portear en verano sea igual de cómodo para todos.

Ante todo me gustaría recordar que los bebés pequeños siempre regulan mejor su temperatura en contacto con su mamá, sin importar el clima externo. Sí, transpiran. Sí, los adultos sentimos el calor. Pero no, no les hace daño. En absoluto. Todo lo contrario. El porteo sigue siendo beneficioso para ellos. Les recuerdo que aquí pueden leer todos los beneficios del porteo. 

La cuestión térmica es más bien una preocupación del adulto que portea y no del bebé. 

Por supuesto, podemos tomar ciertos recaudos para que sea cómodo y seguro. En primer lugar, elegir correctamente el portabebé. Un ejemplo concreto es el fular. Es mejor obviar los fulares muy gruesos y pesados. Los elásticos (cuyos nudos siempre llevan dos a tres capas de tela) suelen resultar calurosos. En cambio, con fulares de tejidos livianos podemos elegir usar nudos de una sola capa. Otra opción para bebés pequeños es la bandolera de anillas. La bandolera es una excelente elección porque es liviana, tiene una sola capa de tela y podemos dejar brazos y piernas del bebé libres.

Para bebés mayores, el pouch es una buena alternativa, ya que también tiene poca tela y suele ser ideal para usar durante momentos cortos (por ejemplo para caminar por la playa). En cuanto a los portabebés de panel como la mochila ergonómica o el bei dai la realidad es que muchas personas refieren tener calor con ellos pero no dejan de ser la mejor elección para tramos largos y niños pesados.

Recuerden siempre elegir portabebés de fibras naturales ya que permiten que la piel del bebé respire y absorben mejor la transpiración. Hay muy pocos portabebés ergonómicos de telas plásticas, pero los hay. Sin duda recomendaría evitarlos cuando haga calor.

Otra cuestión importante a tener en cuenta es qué ropa usar para portear en verano. Tanto la de quien portea como la del bebé. Es mejor elegir prendas de algodón o fibras naturales, frescas y livianas. En días demasiado calurosos el bebé bien puede ir sólo en pañal, siempre y cuando quien lo lleve tenga una ropa adecuada que absorba la transpiración (evitando contacto piel a piel). Una buena alternativa es colocar un trozo de tela o toalla entre ambos cuerpos que se pueda retirar y cambiar cada vez que se humedezca. Además, dejemos sus pies descalzos: esto es imprescindible para que ellos regulen su temperatura corporal.

Por supuesto, no olvidemos cuidarlos del sol. ¡El portabebé no protege contra el sol! Sombreros y protector solar siempre a mano. 

Además, podemos amamantar en el portabebé. Durante el verano los bebés maman más seguido para mantenerse hidratados. En este otro post encontrás consejos para dar la teta porteando. 

Un extra: ¿Qué portabebé usar en el agua? Otra pregunta bastante usual. Es muy importante tener en cuenta que no es seguro portear en aguas profundas. Pensemos que una profundidad (para nosotros) pequeña puede tapar por completo a un bebé pequeño si nos resbalamos y caemos. Además, si por algún motivo debemos ser rescatados la tarea del guardavidas se ve gravemente comprometida. Utilicemos portabebés con responsabilidad, siempre en orilla o en piscinas muy poco profundas (o duchas).

Dicho esto, si bien hay portabebés especialmente pensados para este fin, también podemos usar portabebés a la cadera como la bandolera o el pouch (dependiendo el desarrollo madurativo del bebé). Son pequeños, se secan rápido, ocupan poco espacio, son rápidos de colocar y permiten "subir y bajar" fácilmente a los bebés que ya gatean o caminan.

¿Preguntas, dudas, experiencias? ¡Dejame tu comentario! También podés escribirme a cangureandoporteo@gmail.com.

¡A portear con calor! Vamos que sí, se puede.

martes, 8 de septiembre de 2015

¿De qué se tratan los talleres de porteo de Cangureando?


Desde Cangureando ofrecemos periódicamente talleres de porteo ergonómico en la Ciudad de Buenos Aires y algunas localidades del interior. ¿Querés saber de qué se trata?


El taller de porteo integrado pensado para futuras mamás y familias con bebés es un taller teórico y práctico donde se abordan temas fundamentales para la crianza como la exterogestación, las necesidades de los bebés en sus primeros meses de vida, el apego seguro y los beneficios del porteo.

Hablamos sobre porteo ergonómico, seguro y respetuoso y de cómo acompañar los primeros tiempos de desarrollo de un bebé a través del contacto y la comodidad que nos permite un portabebé.


Además analizamos los portabebés más aptos para este momento, como los fulares y las bandoleras de anillas. ¿Qué posiciones son correctas y por qué? ¿Cuáles son las medidas de seguridad fundamentales a tener en cuenta a la hora de portear? ¿Cuándo empezar? ¿Es lo mismo si nuestro bebé es prematuro, hipotónico o tiene alguna necesidad especial? ¿Qué hacer y qué no hacer? ¿Cómo amamanto usando un portabebé? ¿Qué ropa utilizo al portear recién nacidos?

En el taller respondemos éstas y muchas otras preguntas que van surgiendo en la charla y la práctica conjunta. 


También hablamos de la segunda fase del porteo y cuáles son los beneficios del porteo en bebés mayores, posiciones y portabebés adecuados, cómo usar la mochila ergonómica a fondo, trucos para portear en la espalda con facilidad, consejos para portear en las diferentes épocas del año, dudas frecuentes (por ejemplo hasta qué edad portear, cómo evitar dolores musculares) y mucho más. 


El espacio donde se brindan los talleres en Capital Federal se encuentra en el barrio de Caballito y cuenta con todas las comodidades necesarias para familias con bebés: aire acondicionado, calefacción, pisos de madera, colchonetas, juguetes, baño, bar para comer o tomar algo frío o caliente, y mucho más. 


¡Consultá los próximos talleres en Facebook!

lunes, 3 de agosto de 2015

Porteo y lactancia: Consejos para dar la teta usando un portabebé

Foto: Cerquita Mío

¿Sabías que esta semana se conmemora la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2015? Y así como portear es mucho más que transportar, dar la teta es mucho más que alimentar. Es una forma de nutrir a nuestros hijos con amor, calor, brazos, seguridad, confort. Es una experiencia multisensorial, porque intervienen todos los sentidos. Nos acerca, nos enriquece y nos reconforta.

¿Y por qué hablamos de dar la teta? Porque, no tan casualmente, el porteo beneficia la lactancia.

Los estudios sobre el Método Madre Canguro han determinado que el contacto piel con piel del bebé prematuro con su mamá promueve la iniciación, la exclusividad y el mantenimiento de la lactancia materna. Gracias a este tipo de investigaciones se ha avanzado aun más y hoy podemos saber cuán importante es el contacto permanente entre madres y bebés (no sólo prematuros).
De hecho, una investigación de 2012 citada en este maravilloso artículo comprobó que el porteo favorece la lactancia materna (1). ¿De qué manera? Debido al contacto que supone el porteo se ponen en marcha en el cuerpo materno las mismas hormonas que promueven la lactancia: la oxitocina y la prolactina. La oxitocina, además, es un neurotransmisor y está asociado a "la confianza, el altruismo, la generosidad, la formación de vínculos, los comportamientos de cuidado, la empatía (...) [y] tiene un papel fundamental en el comportamiento maternal" (2). 
Por otro lado, ir cerca del pecho fomenta la succión a demanda, base de un correcto establecimiento de la lactancia. El porteo permite a la madre conocer las necesidades de su bebé con mayor rapidez. Llevarlo cerca fomenta la atención temprana y la responsividad: no necesitamos que el bebé llore para darnos cuenta de su necesidad de succión.
 
Entonces, ¿cómo amamantamos usando un portabebé?
Hay algunas cosas que necesitamos tener en cuenta a la hora de amamantar utilizando un portabebé.
La primera, y principal, es que la altura para dar la teta no es la misma altura para un correcto porteo. Para que nuestro centro de gravedad no se desplace (y esto genere dolores) el peso del bebé debe estar pegado a nuestro cuerpo y ubicado en la mitad superior: desde nuestro ombligo hacia arriba. Para dar la teta, en cambio, necesitamos al bebé un poco más abajo.

Esto es muy fácil de solucionar. Simplemente aflojamos el nudo, los tirantes o las anillas (dependiendo del tipo de portabebé), colocamos al bebé a horcajadas -erguido- pero más abajo. Cuando finalizamos, volvemos a subir y ajustar. Esto debería hacerse sólo con bebés que ya poseen control de sus cabezas.

Es conveniente dejar la cabeza del bebé libre de tela mientras toma la teta. Esto se debe no sólo a cuidar que sus vías respiratorias se encuentren despejadas, sino también a brindarle comodidad y libertad de movimiento. El bebé necesita realizar con su cabeza un movimiento de leve inclinación hacia arriba para ubicar correctamente el pezón en su paladar y lograr una correcta deglución. Tener la cabeza sujeta podría suponer una posición incómoda e insegura.

Mientras el bebé sea pequeño (0 a 3 meses, aproximadamente) y no sostenga su cabeza recomiendo amamantar fuera del portabebé para evitar posibles accidentes, especialmente si no tenés gran experiencia porteando. Dar la teta en posición cuna dentro de un portabebé es una actividad de conlleva riesgos. Si tenés dudas, mejor primero consultá a una asesora de porteo.

De todos modos, el porteo seguirá beneficiando la lactancia durante los primeros meses gracias al contacto y la capacidad casi instantánea de respuesta que podrá brindar esa mamá.
 
¿Tenés experiencia amamantando con tu portabebé? ¡Contanos y celebremos juntos la Semana Mundial de la Lactancia Materna!


Referencias:
(2) Oxitocina, la hormona responsable del amor.

viernes, 31 de julio de 2015

¿Qué es el centro de gravedad y cómo afecta al porteo?

Imagen: Universidad Nacional de Trujillo, Departamento de Física, Biofísica Médica Biomecánica

¿Qué es el centro de gravedad y cómo afecta al porteo? El centro de gravedad es el centro de simetría de masa, donde se intersecan diferentes planos. En dicho punto se aplica la resultante de las fuerzas gravitatorias que ejercen su efecto en un cuerpo.

En el cuerpo humano el centro de gravedad se halla en la pelvis, anterior al sacro. Es interesante notar que las mujeres poseen este punto más abajo que los hombres ya que su pelvis y sus muslos pesan más y sus piernas tienen una extensión menor.

Se conoce con el nombre de línea de gravedad a la línea imaginaria que atraviesa verticalmente el centro de gravedad. A grandes rasgos, es correcto decir que si la postura es adecuada esta línea atraviesa las vértebras cervicales medias y lumbares medias, así como el frente de las vértebras dorsales.
 
Imagen: Summerville spine and disc
 
Al caminar normalmente el centro de gravedad se mueve verticalmente en ambas direcciones. Durante este desplazamiento la línea que sigue el centro de gravedad no presenta cambios drásticos, sino que es suave y fluida.

Noelia Fernández López, fisioterapeuta e instructora de porteo (Barcelona, España) realizó su trabajo final estableciendo las razones por las cuáles el centro de gravedad es tan importante al portear. Reproducimos a continuación la información.
 
 
"Llevar al bebé demasiado bajo y separado de nuestro cuerpo provoca en la persona que portea un desequilibrio a causa del desplazamiento del centro de gravedad.

Para luchar contra este desequilibrio, nuestro cuerpo crea una tensión excesiva en la musculatura dorsal y lumbar, llevando los hombros hacia atrás y hacia abajo.

Este incremento de la tensión muscular de la espalda, provoca una elongación de la musculatura abdominal. Esto hace que el vientre empuje hacia delante presionando la vejiga y el periné.

Esta alteración de la estática postural no es recomendable bajo ningún concepto, pero es más perjudicial si cabe en la mujer que portea, ya que generalmente suele estar en la etapa post parto donde el cuerpo aún involuciona y se recupera de los cambios sufridos durante el embarazo y el parto.

También podría darse el caso contrario. En el que la cabeza y los hombros tienen a ir hacia delante, creando presión en el pecho y una relajación de la musculatura abdominal y pélvica.

El buen porteo se da cuando el bebé esta alto y pegado al cuerpo de la persona quien lo lleva. La posición adecuada (ventralmente) sería debajo de la barbilla de la madre. Al estar bien tensionado de abajo hacia arriba al porteador no desplaza el centro de  gravedad sino que forma parte de él.

Al cumplirse estas dos premisas, el buen porteo favorece a la alineación postural, contribuyendo a fortalecer la musculatura de la espalda, abdominal y periné. La madre ha de sentirse orgullosa y fuerte, no ha de hundirse respecto al peso que ha de llevar.

Aunque el propósito de esta infografía es informar sobre la buena posición del porteador, también es visible la correcta posición del bebé al ser porteado.

El bebé ha de mantener una flexión de unos 100º de flexión y unos 90º de abducción de cadera (entre las dos caderas). Esto comporta una forma de C en su columna vertebral lo que respeta el desarrollo de la misma. El portabebés ha de respetar la fisiología y la anatomía del bebé.
 
Estos dos puntos anteriores sólo se pueden cumplir si el bebé es porteado hacia el cuerpo de la persona que lo lleva, ya sea delante, a la cadera o a la espalda."
 
Más información: aquí y aquí.

sábado, 18 de julio de 2015

Cochecitos, portabebés y desarrollo de la columna vertebral de los bebés

Muchos padres no pueden concebir la vida sin un cochecito, un huevito para transportar a su bebé, o ambos. Muchos pediatras recomiendan que los recién nacidos y niños pequeños permanezcan tendidos en forma horizontal sobre sus espaldas en un cochecito y no sean llevados, con el fin de evitar forzar sus cuerpos aun en desarrollo. Sin embargo, dejar a un bebé sobre su espalda en un cochecito es, de hecho, más estresante tanto a nivel físico como emocional. Puede incluso inhibir algunos tipos de desarrollo físico. Ser llevado o porteado (cargado en un portabebé) con el soporte adecuado a su cuerpo es a menudo preferible para ambos: bebé y madre. El porteo vertical optimiza el crecimiento físico, emocional e intelectual del bebé.

La columna vertebral humana no es perfectamente recta, aunque podría parecerlo desde el frente o la espalda. Cuando es vista de lado, la columna muestra cuatro curvas leves, resultando en una forma de S alargada. Estas curvas nos ayudan a mantener la flexibilidad y el equilibrio, y absorben el estrés físico que nuestro cuerpo y columna sufren durante el día.

Pero no nacemos con estas curvas. Se desarrollan gradualmente como resultado de la respuesta y adaptación de nuestro cuerpo a la gravedad. Al momento de nacer, los bebés se encuentran en un estado de flexión, lo cual significa que su columna posee la forma natural de una larga C (convexa).
Foto: Kangura

Ilustración: Nicole Rudolf

Inicialmente, un bebé no tiene la fuerza ni las curvas en su columna para sostener su cabeza. Pero a medida que sus músculos se fortalecen, será capaz de elevar su cabeza en contra de la fuerza de gravedad y una curva comenzará a desarrollarse en su cuello (la curva cervical) para ayudarlo a balancear su cabeza.

Más tarde, cuando comience a gatear e impulsarse a sí mismo en posición vertical, la curva de su espalda baja (curva lumbar) y los músculos que sostienen su espalda comenzarán a desarrollarse también.

Acostar a un bebé en forma horizontal sobre su espalda estira su columna alejándola de su natural forma de C y transformándola en una línea recta. Esto no sólo es estresante para su columna, sino que también puede tener un impacto negativo para el desarrollo de sus caderas. También ha sido demostrado que causa plagiocefalia (cráneo deformado, aplanado en la parte posterior o en uno de sus lados; generalmente requiere de un casco para corregir y volver a formar correctamente la cabeza) y cuerpos deformados con escaso tono muscular.

Foto: Plagiocefalia.com

Dado que los huevitos y sillas de auto ayudan a mantener la forma original convexa de la columna, pueden interferir en la formación de las curvas naturales y el desarrollo del tono muscular. Por el hecho de que soportan la cabeza y el cuello del bebé evitan que éste use sus propios músculos para sostener su cabeza. Esto puede ser un serio problema cuando los bebés pasan la mayor parte de su día en el huevito o cochecito (no estamos sugiriendo que los portabebés deberían reemplazar las sillas de auto para transportar al bebé dentro de un automóvil).

Cuando un bebé es cargado en forma vertical, sin embargo, es capaz de practicar varios movimientos compensatorios, mejorando su fuerza muscular y permitiéndole mayor control sobre sus habilidades de motricidad gruesa y fina. Cuando la madre [o el adulto que lo carga] camina, para o gira, el cuerpo del bebé naturalmente trabaja contra la fuerza de gravedad para mantenerse en posición erguida.

Si este es el caso, ¿por qué algunos insisten en que la posición horizontal es tanto mejor para los bebés, a pesar de toda la evidencia que indica lo contrario? Esta asunción podría deberse al conocimiento de los portabebés verticales de los años 80's y 90's, con la típica falta de soporte para la cabeza y cuello, agujeros para las piernas, ningún soporte para las piernas, más parecido al arnés de un paracaídas que a un dispositivo para llevar a un tierno recién nacido. Quizás vieron tantos bebés mirando hacia afuera mientras eran porteados que asumen que todos los portabebés no ofrecen soporte. Ese tipo de portabebés no posee un soporte adecuado para las piernas y puede causar diplasia de cadera.



Imágenes: International Hip Dysplasia Institute


Cuando miran hacia el frente, su centro de gravedad se apaga. El peso se posiciona en los hombros y pecho del bebé, a menudo presionando sus hombros hacia atrás y ahuecando su espalda aun más. También lleva presión a la base de su columna y a los muslos internos del bebé, y es muy estresante para su cuerpo.

¿Cómo, entonces, deberíamos cargar a nuestros bebés? Cuando un bebé es llevado, debería estar orientado siempre hacia su madre [o adulto que lo lleve]. Idealmente, la tela del portabebé debería extenderse hasta la parte de atrás de sus rodillas, lo cual posiciona apropiadamente su pelvis y su columna. Los portabebés verticales que dan soporte a las piernas, cargando al bebé como lo haríamos en brazos naturalmente no comprometen la columna ni la cadera del bebé.  Una madre, usando sus brazos o una simple pieza de tela puede dar soporte a las piernas de su bebé (separadas, flexionadas y con las rodillas dobladas), brindando también soporte a su cadera y columna. En lugar de tela en la entrepierna (que no da soporte alguno a las piernas), los portabebés ergonómicos ponen al bebé en una posición que sostiene sus piernas. Si el bebé aun no sostiene su cabeza, además, el portabebé deberá proveer ese sostén.
 


Esta posición de "ranita" es la que los bebés están programados para asumir cuando son levantados en brazos.




Cargar un bebé es la manera además de fomentar un apego emocional seguro y un buen desarrollo cognitivo. Le da al bebé la oportunidad de aprender acerca del lenguaje, las expresiones faciales, el medio ambiente y mucho más, gracias a su posición y su proximidad al adulto. Se sienten más seguros y están más alertas cuando se encuentran en esta posición vertical. Lejos de "malcriar" al bebé o crear un "tirano", se satisfacen las necesidades del bebé de contacto, cercanía y calor.

En resumen, dejar a los bebés en posición horizontal sobre sus espaldas en un cochecito o restringidos a un huevito o silla de auto no es mejor para sus cuellos, columnas, caderas ni mentes. Los bebés están destinados naturalmente a ser llevados. La posición vertical con el correcto soporte de piernas es la posición más deseable y es lo suficientemente amable como para no estresar el cuerpo de los bebés. Llevando u su bebé cerca del corazón, una madre no sólo estará eligiendo el método más benéfico y físicamente mejor de llevar a su bebé consigo, sino que también estará proveyéndolo del ambiente óptimo para su crecimiento psicológico y emocional.

Adaptación libre del texto de: Welcome Baby

lunes, 6 de julio de 2015

10 Consejos para portear desde el nacimiento


Portear desde el nacimiento siempre es lo más aconsejable. Los beneficios son múltiples. Los bebés recién nacidos reciben todo lo que necesitan: calor, movimiento, sonidos corporales, sensación de seguridad y confort. Lloran menos, duermen mejor, regulan su temperatura corporal y optimizan todos sus sistemas, reduciendo, por ejemplo, los cólicos y molestias gástricas. Y para quien portea las ventajas son también numerosas, y entre ellas quiero mencionar que el porteo ergonómico desde el comienzo ayuda a fortalecer progresivamente los músculos y a mejorar la postura.

Entonces... ¿Qué tenemos que tener en cuenta para comenzar a portear a nuestros recién nacidos? ¿Cuáles son los problemas más frecuentes con los que se enfrentan las familias y cómo solucionarlos? Para responder a estos interrogantes escribí 10 consejos. ¡Espero les sean útiles!

1. Elijamos el portabebé adecuado. Este es el consejo número 1 en todo sentido. Ya hablamos en este post sobre los portabebés indicados para recién nacidos y bebés pequeños. Por supuesto, debemos optar siempre por un portabebé ergonómico. Las opciones son varias, ¿cómo elegir? Sería ideal que cada familia pueda probar las distintas opciones antes de decidirse. En esta entrada más info. Debemos pensar quién usará el portabebé, en qué ocasiones, si estamos dispuestos a comprar más de uno, etc. Elegir uno que nos haga sentir cómodos, seguros y confiados es fundamental. Pidamos referencia de las marcas locales según el país donde nos encontremos.
2. Aprendamos a usarlo. A veces no basta con mirar videos o que el vendedor nos muestre cómo se utiliza. Si aun no estamos seguros busquemos ayuda. Podemos acercarnos a un taller, pedir asesoramiento personalizado o bien contactar con grupos de padres expertos en porteo. ¡Hoy día es muy fácil! Ayudo a coordinar un grupo en Facebook donde damos asesoramiento continuo a madres y padres de todo el mundo. Los invito a conocerlo. Aprender a usar correctamente nuestro portabebé es clave para portear en forma segura, respetuosa y ergonómica.

3. Escuchemos a nuestro bebé. No me canso de decirlo. Cada individuo es único y cada bebé tiene sus propias necesidades y preferencias. Conozcámoslas. Si es caluroso o friolento, cómo le gusta que lo carguen, si prefiere ir muy cubierto por la tela o no, etc. Y estemos preparados para que estas preferencias se vayan modificando a medida que crece. Probablemente al nacer quiera estar 24 horas pegado a mamá pero a los 3 meses prefiera ir mirando a su alrededor. Podemos variar la posición en base a este crecimiento, acompañando y respetando su desarrollo y sus necesidades (de eso se trata el porteo también).

4. Pensemos en la estación del año en que vamos a portear. Esto es importante no sólo para elegir portabebé correspondiente, sino para averiguar con tiempo cuáles posiciones son mejores para soportar el calor o el frío y que el clima no nos tome por sorpresa.

5. ¿Tu bebé llora cuando querés portearlo? Esta es una consulta muy frecuente. Muchos padres incluso desisten inmediatamente creyendo que a su bebé no le gusta el porteo, lo cual es muy poco probable. Lo que sí sucede es que, sobre todo al comienzo, cuando los padres están aun aprendiendo, los bebés notan la falta de práctica y se sienten inseguros. Esto se corrige simplemente con práctica y tiempo. También tenemos que tener en cuenta que el bebé no debería ser colocado en el portabebé si tiene hambre o alguna otra necesidad no cubierta. Otra cuestión muy usual es el movimiento. Si al colocarlo en el portabebé llora o está molesto probemos comenzar a movernos. Es muy frecuente que el movimiento los calme de inmediato. Por supuesto debemos chequear que no hayamos cometido algún error y la postura sea incómoda o esté presionando demasiado alguna zona de su cuerpo.

6. ¿Tu bebé no quiere tener la cabeza sostenida por la tela? Esto es más habitual de lo que parece. Son muchos los bebés que no quieren sentir sujeta su cabeza. Por un lado, no es demasiado preocupante porque la postura ergonómica con la espalda curvada en forma de C protege las cervicales (pueden comprobarlo mirando el techo de pie y luego intentando hacerlo en cuclillas). Pensemos que las madres africanas portean sin sostén cefálico desde el nacimiento. De todos modos portear sin sostener sus cabecitas suele ser incómodo y generarnos inseguridad. Es por eso que podemos busca la alternativa de crear un "cuellito" que de soporte a su nuca e impida que la cabeza se mueva de un lado a otro. En la foto que sigue les doy una opción sencilla: colocar alguna tela enrollada y envolverla con el canto del fular. Esto puede hacerse con distintos nudos y también puede replicarse usando la cola de la bandolera en el caso de que estemos porteando con ella.


7. Tengamos en cuenta la ropa (de ambos). Los mejores tejidos para un bebé recién nacido son aquellos suaves y naturales, como el algodón. Si vamos a portearlo debemos también estar atentos a qué ropa usamos sobre nuestro propio cuerpo, ya que estará en contacto con el bebé. Evitemos tejidos sintéticos o que puedan irritar su piel, prendas con botones o broches que queden sobre su cuerpo y ropa muy abultada que impida una correcta tensión del portabebé. Abriguemos "por arriba", como ya recomendé en este otro artículo. Además, siempre que sea posible dejemos sus pies libres. ¿Sabían que durante los primeros meses los bebés tienen más sensibilidad en sus pies que en sus manos? Estar descalzos tiene muchos beneficios para ellos. Y no sólo eso: además les resulta mucho más cómodo al ser porteados. Los pantalones tipo patita o ranita, con piecito incorporado, hacen que al colocar al bebé en posición erguida y ajustar, la tela del pantalón también se ajuste y genere presión en sus pies. Esto les resulta sumamente incómodo. Si hace mucho frío podemos optar con pantalones sin pie y medias.

8. No abriguemos en demasía. Una prenda de algodón y el portabebé suele ser suficiente, aun en invierno (recordemos que es mejor abrigar "por arriba"). De esta manera podemos desabrigar con facilidad si entramos a un espacio calefaccionado y además es mucho más sencillo acostar al bebé si se quedó dormido sin tener que comenzar a desvertirlo. Muchas veces el exceso de abrigo es fuente de incomodidad para el bebé porteado.

9. ¿Y para dar la teta? Amamantar en el portabebé puede parecer muy fácil pero tiene sus trucos. No intentemos hacer todo junto. Aprendamos primero a portear y, de a poco, también a dar la teta porteando. La altura óptima para estas dos acciones no es la misma. Para poder amamantar deberemos bajar la altura y con ello nuestro centro de gravedad, lo cual podría traernos dolores lumbares. Comencemos a practicar de a poco hasta que encontremos la mejor manera para hacerlo. Por seguridad evitemos que el bebé tenga su cabeza presionada por la tela y tengamos siempre la certeza de que sus vías respiratorias están despejadas. Y recordemos siempre volver a la altura correcta. Idealmente, prefiero recomendar aguardar a que el bebé sostenga su cabeza y amamantar en posición erguida, con la cabeza siempre descubierta.

10. Paciencia, paciencia, paciencia. Portear sólo requiere práctica. La primera vez que vi un fular tejido casi me pongo a llorar (bueno, es una broma, pero me costó un poco entenderlo). Nada se aprende de la noche a la mañana y este arte ancestral está un poco extinto por estos lados. Busquemos información, contactemos a otras familias porteadoras, concurramos a talleres o pidamos una asesoría personalizada. No nos desanimemos. Con tiempo y amor todo se logra.

Y si tenés dudas... ¡Consultá a una asesora de porteo!

¡Feliz porteo para todos!

jueves, 2 de julio de 2015

7 Ideas para crear abrigos de porteo caseros

Foto: Sol Mantilla

El invierno y el porteo son excelentes compañeros. Estar juntitos genera más calor y ayuda a regular la temperatura a los bebés más pequeños. Pero... ¿cómo nos abrigamos?

El primer consejo que doy a quienes portean en invierno es... ¡Abriguemos por arriba! Es decir, poca ropa en ambos cuerpos (preferentemente de algodón) y alguna prenda amplia que luego cubra a los dos. Esto facilita el ajuste, ya que hacer nudos o tensiones con mucha ropa es incómodo e inadecuado. Además, aseguramos que las prendas y telas que están en contacto  directo con el bebé sean suaves y amables con su delicada piel. Por otro lado, nos permite desabrigarnos con facilidad al ingresar a un espacio cerrado para que la diferencia de temperaturas no sea abrupta y nos brinda la posibilidad de acostar al bebé (si se ha dormido) sin tener que quitarle ropa ni manipularlo demasiado.

En algunos países encontramos abrigos especialmente diseñados para esta función... Aquí en Argentina no es nada usual. Fue así como recurrí a la creatividad inagotable de la comunidad porteadora y en este post recolecto opciones para crear abrigos de porteo "caseros". 7 ideas brillantes y algunas geniales modelos invitadas.




1. Abrigos de embarazada
Si de casualidad compraste un abrigo durante tu embarazo... ¡No lo regales ni guardes! Es muy posible que pueda adaptarse como abrigo canguro. Simplemente no prendas los primeros botones. Podrás cerrarlo usando algún prendedor o adaptando nuevos botones, cintas o lo que se te ocurra. 




2. Ruanas o tejidos abiertos
Quizás tenés alguna durmiendo en el armario de tu familia. ¿Alguna vez te imaginaste que podías usar esta prenda tejida como abrigo para llevar a tu peque? Incluso podés copiar el formato y comprar un rectángulo de tela polar, cortar hasta la mitad y cruzar adelante. ¡No necesitás siquiera coserlo! Gracias Mariana por la fantástica idea. En la tercer foto Pau lo ejemplifica con un muñeco "salao". Lo mejor de este abrigo es que al tener un lateral abierto podés usarlo para portear a la espalda sin ningún problema.


3. Capas y abrigos de un solo botón 
Los conseguimos en casi cualquier comercio de barrio. Son amplios, económicos y de telas calentitas como el polar. Corriendo el ojal y el botón más hacia el medio logramos un abrigo de porteo en minutos. 



4. Sacos amplios con o sin botones
Un clásico que nos modelan en este caso Noe, Sil y Ane junto a sus bebés. Juntos salen al frío bien abrigados y cangureando. Podés prenderlo con un pin o adaptando algún botón o cinta.




5. ¡Una campera de papá!
Belén nos cuenta un secreto: las camperas frizadas de hombre suelen ser un buen truco. Son grandes, abrigadas y con cierre. Ideales para transformar en abrigo de porteo en segundos.



6. Botones con botones
Ceci encontró un abrigo casi a medida. Unió un saco de lana de su bebé a uno propio, prendiendo los botones a los ojales ajenos (el saco de bebé queda con las costuras para afuera, por lo cual si tiene capucha se puede usar sin problemas). ¿No les parece una idea súper creativa? 
 

7. Cobertor de porteo casero
Romina se da maña con la costura y creó un cobertor de porteo que se adapta a diferentes tipos de portabebés. Si te animás, acá te dejo un link de cómo lograrlo. 

¿Cómo se abrigan ustedes? ¿Han creado algún abrigo de porteo que quieran sumar a la lista? ¡Todas las ideas son bienvenidas!

viernes, 19 de junio de 2015

Porteando pesos pesados... Consejos para portear más allá de los 2 años


Portear es hermoso y tiene grandes beneficios, pero... ¿qué pasa cuando nuestros hijos crecen y comienzan a tener un peso importante? Sabemos que los niños siguen pidiendo upa mucho más allá de los 2 años. ¿Entonces por qué no portear? En este sentido el porteo puede ser un gran aliado en nuestro día a día: para hacer las compras, para pasear en familia, para ir al jardín... No te pierdas estos consejos para portear a tus hijos por mucho más tiempo.

Empecemos de a poco. Idealmente, en lo posible, lo mejor es comenzar a portear durante los primeros meses de nuestros hijos. No sólo vamos a disfrutar de las enormes ventajas desde más temprano, sino que nuestro cuerpo se va a ir adaptando progresivamente, fortaleciendo los músculos de a poco. Si esto no fue posible, de todos modos podés portear. También el consejo es el mismo: de a poco. Probá diferentes portabebés, buscá el más cómodo y comenzá usándolo en tramos cortos. De a poco vas a lograr fortalecer tus músculos y mejorar tu postura.

El portabebé adecuado. Si queremos portear más tiempo es probable que necesitemos adquirir más de un portabebé. Sí, es cierto que muchas expertas en porteo usan sólo un fular tejido durante años y años, pero no es lo más usual. Es mucho más común que utilicemos varios modelos a lo largo del crecimiento de nuestro hijo: fular elástico, bandolera, mochila, etc. A medida que su cuerpo crece y su peso aumenta, va siendo necesario adaptar nuestros portabebés a este crecimiento. Si estás sintiendo molestias con tu portabebé actual es probable que sea momento. Una buena forma de darse cuenta es que la tela ya no cubre el tramo de rodilla a rodilla (la famosa M). Y si las piernas del niño caen, vamos a sentir dolores lumbares. Es hora de probar otro portabebé y notar la diferencia.

La posición correcta. No a todo el mundo le resulta cómoda la misma posición. Por eso hay que probar. Probablemente porteemos mucho menos al frente y mucho más en la espalda o en la cadera (para tener mayor campo visual). Y no sólo a esta posición me refiero. Es muy pero muy importante cuidar que la posición de ambos cuerpos sea correcta: ubicación, altura, ergonomía, ajustes. Por más peso que tenga nuestro bebé, el porteo ergonómico jamás tiene que generar dolores en quien portea. Si hay dolores es porque hay cosas por corregir.

Elijamos el portabebé según la distancia y la necesidad del momento. Si la distancia es corta y sabemos que el niño va a querer "subir y bajar" seguramente sea mejor llevar un portabebé a la cadera. Si vamos a caminar mucho y es probable que se vaya a dormir sería mucho más adecuado un portabebé que reparta el peso en ambos hombros y sostenga la cabeza, como una mochila ergonómica. Aun cuando creamos que no vamos a necesitarlo, nunca está de más tener uno en el bolso. 


Yapa: ¿Cuáles portabebés puedo usar?

En este apartado un poco más de info sobre los mejores portabebés para la etapa de "pesos pesados".

Fular rígido o tejido. Foto: Micomeu

Fular rígido o tejido: No tan sencillo de conseguir en Argentina, este tipo de fular es ultra resistente, versátil y permite posiciones al frente, espalda y cadera. Necesita de aprendizaje: y no sólo se deben aprender nudos sino también a conseguir un buen ajuste punto a punto. Es un portabebé hermoso pero lleva tiempo colocarlo y quitarlo ya que tiene entre 3 y 5 metros de largo, aproximadamente. 

Mochila toddler. Foto: Cangureando

Mochila ergonómica talle toddler: Ideal para quienes quieren algo fácil de poner y sacar, sin demasiadas complicaciones. La mochila toddler es cómoda, reparte el peso uniformemente y tiene capucha para sostener la cabeza en caso de que el niño se duerma. Permite cargar al frente y a la espalda (y en algunos modelos también a la cadera). Para estas edades necesitamos sí o sí el talle toddler, a menos que consigamos una mochila con extensores.

Bei dai. Foto: Carry me away

Bei dai: Muy similar a la mochila, el bei dai se diferencia por poseer tiras largas que se anudan en lugar de broches. En algunos casos serán anchas y en otros más pequeñas y acolchadas. Necesita aprender a anudarse correctamente, pero no mucho más. Para niños grandes debemos asegurarnos que el panel sea ancho y llegue de rodilla a rodilla. Es mucho mejor si tiene capucha.

Bandolera de anillas. Foto: Cangureando

Bandolera de anillas: Este portabebé es una buena herramienta para tramos cortos en los cuales el niño quiera bajar, subir, volver a bajar, etc. Si bien carga más un hombro, el peso está también sostenido por toda la tela que cubre gran parte de la espalda de quien portea. Es fácil de colocar y tiene un ajuste excelente.

Pouch. Foto: Carry me away

Pouch: Muy similar a la bandolera en cuanto a uso, pero sin un ajuste punto a punto (lo cual en esta etapa de porteo no es un problema en absoluto). La ventaja es que ocupa poquísimo lugar. Y la desventaja es que no se puede compartir, porque se utiliza a medida de quien portea.

¿Y hasta qué edad portear? Eso sólo puede decidirlo cada familia. Yo preguntaría: ¿Hasta qué edad pensás hacerle upa a tu hijo? :)

¿Dudas, preguntas, inquietudes? ¡Consultame! O mucho mejor... ¡Sumate a nuestros talleres especialmente dedicados a niños grandes!

A portear se ha dicho.
Noe