viernes, 31 de julio de 2015

¿Qué es el centro de gravedad y cómo afecta al porteo?

Imagen: Universidad Nacional de Trujillo, Departamento de Física, Biofísica Médica Biomecánica

¿Qué es el centro de gravedad y cómo afecta al porteo? El centro de gravedad es el centro de simetría de masa, donde se intersecan diferentes planos. En dicho punto se aplica la resultante de las fuerzas gravitatorias que ejercen su efecto en un cuerpo.

En el cuerpo humano el centro de gravedad se halla en la pelvis, anterior al sacro. Es interesante notar que las mujeres poseen este punto más abajo que los hombres ya que su pelvis y sus muslos pesan más y sus piernas tienen una extensión menor.

Se conoce con el nombre de línea de gravedad a la línea imaginaria que atraviesa verticalmente el centro de gravedad. A grandes rasgos, es correcto decir que si la postura es adecuada esta línea atraviesa las vértebras cervicales medias y lumbares medias, así como el frente de las vértebras dorsales.
 
Imagen: Summerville spine and disc
 
Al caminar normalmente el centro de gravedad se mueve verticalmente en ambas direcciones. Durante este desplazamiento la línea que sigue el centro de gravedad no presenta cambios drásticos, sino que es suave y fluida.

Noelia Fernández López, fisioterapeuta e instructora de porteo (Barcelona, España) realizó su trabajo final estableciendo las razones por las cuáles el centro de gravedad es tan importante al portear. Reproducimos a continuación la información.
 
 
"Llevar al bebé demasiado bajo y separado de nuestro cuerpo provoca en la persona que portea un desequilibrio a causa del desplazamiento del centro de gravedad.

Para luchar contra este desequilibrio, nuestro cuerpo crea una tensión excesiva en la musculatura dorsal y lumbar, llevando los hombros hacia atrás y hacia abajo.

Este incremento de la tensión muscular de la espalda, provoca una elongación de la musculatura abdominal. Esto hace que el vientre empuje hacia delante presionando la vejiga y el periné.

Esta alteración de la estática postural no es recomendable bajo ningún concepto, pero es más perjudicial si cabe en la mujer que portea, ya que generalmente suele estar en la etapa post parto donde el cuerpo aún involuciona y se recupera de los cambios sufridos durante el embarazo y el parto.

También podría darse el caso contrario. En el que la cabeza y los hombros tienen a ir hacia delante, creando presión en el pecho y una relajación de la musculatura abdominal y pélvica.

El buen porteo se da cuando el bebé esta alto y pegado al cuerpo de la persona quien lo lleva. La posición adecuada (ventralmente) sería debajo de la barbilla de la madre. Al estar bien tensionado de abajo hacia arriba al porteador no desplaza el centro de  gravedad sino que forma parte de él.

Al cumplirse estas dos premisas, el buen porteo favorece a la alineación postural, contribuyendo a fortalecer la musculatura de la espalda, abdominal y periné. La madre ha de sentirse orgullosa y fuerte, no ha de hundirse respecto al peso que ha de llevar.

Aunque el propósito de esta infografía es informar sobre la buena posición del porteador, también es visible la correcta posición del bebé al ser porteado.

El bebé ha de mantener una flexión de unos 100º de flexión y unos 90º de abducción de cadera (entre las dos caderas). Esto comporta una forma de C en su columna vertebral lo que respeta el desarrollo de la misma. El portabebés ha de respetar la fisiología y la anatomía del bebé.
 
Estos dos puntos anteriores sólo se pueden cumplir si el bebé es porteado hacia el cuerpo de la persona que lo lleva, ya sea delante, a la cadera o a la espalda."
 
Más información: aquí y aquí.

sábado, 18 de julio de 2015

Cochecitos, portabebés y desarrollo de la columna vertebral de los bebés

Muchos padres no pueden concebir la vida sin un cochecito, un huevito para transportar a su bebé, o ambos. Muchos pediatras recomiendan que los recién nacidos y niños pequeños permanezcan tendidos en forma horizontal sobre sus espaldas en un cochecito y no sean llevados, con el fin de evitar forzar sus cuerpos aun en desarrollo. Sin embargo, dejar a un bebé sobre su espalda en un cochecito es, de hecho, más estresante tanto a nivel físico como emocional. Puede incluso inhibir algunos tipos de desarrollo físico. Ser llevado o porteado (cargado en un portabebé) con el soporte adecuado a su cuerpo es a menudo preferible para ambos: bebé y madre. El porteo vertical optimiza el crecimiento físico, emocional e intelectual del bebé.

La columna vertebral humana no es perfectamente recta, aunque podría parecerlo desde el frente o la espalda. Cuando es vista de lado, la columna muestra cuatro curvas leves, resultando en una forma de S alargada. Estas curvas nos ayudan a mantener la flexibilidad y el equilibrio, y absorben el estrés físico que nuestro cuerpo y columna sufren durante el día.

Pero no nacemos con estas curvas. Se desarrollan gradualmente como resultado de la respuesta y adaptación de nuestro cuerpo a la gravedad. Al momento de nacer, los bebés se encuentran en un estado de flexión, lo cual significa que su columna posee la forma natural de una larga C (convexa).
Foto: Kangura

Ilustración: Nicole Rudolf

Inicialmente, un bebé no tiene la fuerza ni las curvas en su columna para sostener su cabeza. Pero a medida que sus músculos se fortalecen, será capaz de elevar su cabeza en contra de la fuerza de gravedad y una curva comenzará a desarrollarse en su cuello (la curva cervical) para ayudarlo a balancear su cabeza.

Más tarde, cuando comience a gatear e impulsarse a sí mismo en posición vertical, la curva de su espalda baja (curva lumbar) y los músculos que sostienen su espalda comenzarán a desarrollarse también.

Acostar a un bebé en forma horizontal sobre su espalda estira su columna alejándola de su natural forma de C y transformándola en una línea recta. Esto no sólo es estresante para su columna, sino que también puede tener un impacto negativo para el desarrollo de sus caderas. También ha sido demostrado que causa plagiocefalia (cráneo deformado, aplanado en la parte posterior o en uno de sus lados; generalmente requiere de un casco para corregir y volver a formar correctamente la cabeza) y cuerpos deformados con escaso tono muscular.

Foto: Plagiocefalia.com

Dado que los huevitos y sillas de auto ayudan a mantener la forma original convexa de la columna, pueden interferir en la formación de las curvas naturales y el desarrollo del tono muscular. Por el hecho de que soportan la cabeza y el cuello del bebé evitan que éste use sus propios músculos para sostener su cabeza. Esto puede ser un serio problema cuando los bebés pasan la mayor parte de su día en el huevito o cochecito (no estamos sugiriendo que los portabebés deberían reemplazar las sillas de auto para transportar al bebé dentro de un automóvil).

Cuando un bebé es cargado en forma vertical, sin embargo, es capaz de practicar varios movimientos compensatorios, mejorando su fuerza muscular y permitiéndole mayor control sobre sus habilidades de motricidad gruesa y fina. Cuando la madre [o el adulto que lo carga] camina, para o gira, el cuerpo del bebé naturalmente trabaja contra la fuerza de gravedad para mantenerse en posición erguida.

Si este es el caso, ¿por qué algunos insisten en que la posición horizontal es tanto mejor para los bebés, a pesar de toda la evidencia que indica lo contrario? Esta asunción podría deberse al conocimiento de los portabebés verticales de los años 80's y 90's, con la típica falta de soporte para la cabeza y cuello, agujeros para las piernas, ningún soporte para las piernas, más parecido al arnés de un paracaídas que a un dispositivo para llevar a un tierno recién nacido. Quizás vieron tantos bebés mirando hacia afuera mientras eran porteados que asumen que todos los portabebés no ofrecen soporte. Ese tipo de portabebés no posee un soporte adecuado para las piernas y puede causar diplasia de cadera.



Imágenes: International Hip Dysplasia Institute


Cuando miran hacia el frente, su centro de gravedad se apaga. El peso se posiciona en los hombros y pecho del bebé, a menudo presionando sus hombros hacia atrás y ahuecando su espalda aun más. También lleva presión a la base de su columna y a los muslos internos del bebé, y es muy estresante para su cuerpo.

¿Cómo, entonces, deberíamos cargar a nuestros bebés? Cuando un bebé es llevado, debería estar orientado siempre hacia su madre [o adulto que lo lleve]. Idealmente, la tela del portabebé debería extenderse hasta la parte de atrás de sus rodillas, lo cual posiciona apropiadamente su pelvis y su columna. Los portabebés verticales que dan soporte a las piernas, cargando al bebé como lo haríamos en brazos naturalmente no comprometen la columna ni la cadera del bebé.  Una madre, usando sus brazos o una simple pieza de tela puede dar soporte a las piernas de su bebé (separadas, flexionadas y con las rodillas dobladas), brindando también soporte a su cadera y columna. En lugar de tela en la entrepierna (que no da soporte alguno a las piernas), los portabebés ergonómicos ponen al bebé en una posición que sostiene sus piernas. Si el bebé aun no sostiene su cabeza, además, el portabebé deberá proveer ese sostén.
 


Esta posición de "ranita" es la que los bebés están programados para asumir cuando son levantados en brazos.




Cargar un bebé es la manera además de fomentar un apego emocional seguro y un buen desarrollo cognitivo. Le da al bebé la oportunidad de aprender acerca del lenguaje, las expresiones faciales, el medio ambiente y mucho más, gracias a su posición y su proximidad al adulto. Se sienten más seguros y están más alertas cuando se encuentran en esta posición vertical. Lejos de "malcriar" al bebé o crear un "tirano", se satisfacen las necesidades del bebé de contacto, cercanía y calor.

En resumen, dejar a los bebés en posición horizontal sobre sus espaldas en un cochecito o restringidos a un huevito o silla de auto no es mejor para sus cuellos, columnas, caderas ni mentes. Los bebés están destinados naturalmente a ser llevados. La posición vertical con el correcto soporte de piernas es la posición más deseable y es lo suficientemente amable como para no estresar el cuerpo de los bebés. Llevando u su bebé cerca del corazón, una madre no sólo estará eligiendo el método más benéfico y físicamente mejor de llevar a su bebé consigo, sino que también estará proveyéndolo del ambiente óptimo para su crecimiento psicológico y emocional.

Adaptación libre del texto de: Welcome Baby

lunes, 6 de julio de 2015

10 Consejos para portear desde el nacimiento


Portear desde el nacimiento siempre es lo más aconsejable. Los beneficios son múltiples. Los bebés recién nacidos reciben todo lo que necesitan: calor, movimiento, sonidos corporales, sensación de seguridad y confort. Lloran menos, duermen mejor, regulan su temperatura corporal y optimizan todos sus sistemas, reduciendo, por ejemplo, los cólicos y molestias gástricas. Y para quien portea las ventajas son también numerosas, y entre ellas quiero mencionar que el porteo ergonómico desde el comienzo ayuda a fortalecer progresivamente los músculos y a mejorar la postura.

Entonces... ¿Qué tenemos que tener en cuenta para comenzar a portear a nuestros recién nacidos? ¿Cuáles son los problemas más frecuentes con los que se enfrentan las familias y cómo solucionarlos? Para responder a estos interrogantes escribí 10 consejos. ¡Espero les sean útiles!

1. Elijamos el portabebé adecuado. Este es el consejo número 1 en todo sentido. Ya hablamos en este post sobre los portabebés indicados para recién nacidos y bebés pequeños. Por supuesto, debemos optar siempre por un portabebé ergonómico. Las opciones son varias, ¿cómo elegir? Sería ideal que cada familia pueda probar las distintas opciones antes de decidirse. En esta entrada más info. Debemos pensar quién usará el portabebé, en qué ocasiones, si estamos dispuestos a comprar más de uno, etc. Elegir uno que nos haga sentir cómodos, seguros y confiados es fundamental. Pidamos referencia de las marcas locales según el país donde nos encontremos.
2. Aprendamos a usarlo. A veces no basta con mirar videos o que el vendedor nos muestre cómo se utiliza. Si aun no estamos seguros busquemos ayuda. Podemos acercarnos a un taller, pedir asesoramiento personalizado o bien contactar con grupos de padres expertos en porteo. ¡Hoy día es muy fácil! Ayudo a coordinar un grupo en Facebook donde damos asesoramiento continuo a madres y padres de todo el mundo. Los invito a conocerlo. Aprender a usar correctamente nuestro portabebé es clave para portear en forma segura, respetuosa y ergonómica.

3. Escuchemos a nuestro bebé. No me canso de decirlo. Cada individuo es único y cada bebé tiene sus propias necesidades y preferencias. Conozcámoslas. Si es caluroso o friolento, cómo le gusta que lo carguen, si prefiere ir muy cubierto por la tela o no, etc. Y estemos preparados para que estas preferencias se vayan modificando a medida que crece. Probablemente al nacer quiera estar 24 horas pegado a mamá pero a los 3 meses prefiera ir mirando a su alrededor. Podemos variar la posición en base a este crecimiento, acompañando y respetando su desarrollo y sus necesidades (de eso se trata el porteo también).

4. Pensemos en la estación del año en que vamos a portear. Esto es importante no sólo para elegir portabebé correspondiente, sino para averiguar con tiempo cuáles posiciones son mejores para soportar el calor o el frío y que el clima no nos tome por sorpresa.

5. ¿Tu bebé llora cuando querés portearlo? Esta es una consulta muy frecuente. Muchos padres incluso desisten inmediatamente creyendo que a su bebé no le gusta el porteo, lo cual es muy poco probable. Lo que sí sucede es que, sobre todo al comienzo, cuando los padres están aun aprendiendo, los bebés notan la falta de práctica y se sienten inseguros. Esto se corrige simplemente con práctica y tiempo. También tenemos que tener en cuenta que el bebé no debería ser colocado en el portabebé si tiene hambre o alguna otra necesidad no cubierta. Otra cuestión muy usual es el movimiento. Si al colocarlo en el portabebé llora o está molesto probemos comenzar a movernos. Es muy frecuente que el movimiento los calme de inmediato. Por supuesto debemos chequear que no hayamos cometido algún error y la postura sea incómoda o esté presionando demasiado alguna zona de su cuerpo.

6. ¿Tu bebé no quiere tener la cabeza sostenida por la tela? Esto es más habitual de lo que parece. Son muchos los bebés que no quieren sentir sujeta su cabeza. Por un lado, no es demasiado preocupante porque la postura ergonómica con la espalda curvada en forma de C protege las cervicales (pueden comprobarlo mirando el techo de pie y luego intentando hacerlo en cuclillas). Pensemos que las madres africanas portean sin sostén cefálico desde el nacimiento. De todos modos portear sin sostener sus cabecitas suele ser incómodo y generarnos inseguridad. Es por eso que podemos busca la alternativa de crear un "cuellito" que de soporte a su nuca e impida que la cabeza se mueva de un lado a otro. En la foto que sigue les doy una opción sencilla: colocar alguna tela enrollada y envolverla con el canto del fular. Esto puede hacerse con distintos nudos y también puede replicarse usando la cola de la bandolera en el caso de que estemos porteando con ella.


7. Tengamos en cuenta la ropa (de ambos). Los mejores tejidos para un bebé recién nacido son aquellos suaves y naturales, como el algodón. Si vamos a portearlo debemos también estar atentos a qué ropa usamos sobre nuestro propio cuerpo, ya que estará en contacto con el bebé. Evitemos tejidos sintéticos o que puedan irritar su piel, prendas con botones o broches que queden sobre su cuerpo y ropa muy abultada que impida una correcta tensión del portabebé. Abriguemos "por arriba", como ya recomendé en este otro artículo. Además, siempre que sea posible dejemos sus pies libres. ¿Sabían que durante los primeros meses los bebés tienen más sensibilidad en sus pies que en sus manos? Estar descalzos tiene muchos beneficios para ellos. Y no sólo eso: además les resulta mucho más cómodo al ser porteados. Los pantalones tipo patita o ranita, con piecito incorporado, hacen que al colocar al bebé en posición erguida y ajustar, la tela del pantalón también se ajuste y genere presión en sus pies. Esto les resulta sumamente incómodo. Si hace mucho frío podemos optar con pantalones sin pie y medias.

8. No abriguemos en demasía. Una prenda de algodón y el portabebé suele ser suficiente, aun en invierno (recordemos que es mejor abrigar "por arriba"). De esta manera podemos desabrigar con facilidad si entramos a un espacio calefaccionado y además es mucho más sencillo acostar al bebé si se quedó dormido sin tener que comenzar a desvertirlo. Muchas veces el exceso de abrigo es fuente de incomodidad para el bebé porteado.

9. ¿Y para dar la teta? Amamantar en el portabebé puede parecer muy fácil pero tiene sus trucos. No intentemos hacer todo junto. Aprendamos primero a portear y, de a poco, también a dar la teta porteando. La altura óptima para estas dos acciones no es la misma. Para poder amamantar deberemos bajar la altura y con ello nuestro centro de gravedad, lo cual podría traernos dolores lumbares. Comencemos a practicar de a poco hasta que encontremos la mejor manera para hacerlo. Por seguridad evitemos que el bebé tenga su cabeza presionada por la tela y tengamos siempre la certeza de que sus vías respiratorias están despejadas. Y recordemos siempre volver a la altura correcta. Idealmente, prefiero recomendar aguardar a que el bebé sostenga su cabeza y amamantar en posición erguida, con la cabeza siempre descubierta.

10. Paciencia, paciencia, paciencia. Portear sólo requiere práctica. La primera vez que vi un fular tejido casi me pongo a llorar (bueno, es una broma, pero me costó un poco entenderlo). Nada se aprende de la noche a la mañana y este arte ancestral está un poco extinto por estos lados. Busquemos información, contactemos a otras familias porteadoras, concurramos a talleres o pidamos una asesoría personalizada. No nos desanimemos. Con tiempo y amor todo se logra.

Y si tenés dudas... ¡Consultá a una asesora de porteo!

¡Feliz porteo para todos!

jueves, 2 de julio de 2015

7 Ideas para crear abrigos de porteo caseros

Foto: Sol Mantilla

El invierno y el porteo son excelentes compañeros. Estar juntitos genera más calor y ayuda a regular la temperatura a los bebés más pequeños. Pero... ¿cómo nos abrigamos?

El primer consejo que doy a quienes portean en invierno es... ¡Abriguemos por arriba! Es decir, poca ropa en ambos cuerpos (preferentemente de algodón) y alguna prenda amplia que luego cubra a los dos. Esto facilita el ajuste, ya que hacer nudos o tensiones con mucha ropa es incómodo e inadecuado. Además, aseguramos que las prendas y telas que están en contacto  directo con el bebé sean suaves y amables con su delicada piel. Por otro lado, nos permite desabrigarnos con facilidad al ingresar a un espacio cerrado para que la diferencia de temperaturas no sea abrupta y nos brinda la posibilidad de acostar al bebé (si se ha dormido) sin tener que quitarle ropa ni manipularlo demasiado.

En algunos países encontramos abrigos especialmente diseñados para esta función... Aquí en Argentina no es nada usual. Fue así como recurrí a la creatividad inagotable de la comunidad porteadora y en este post recolecto opciones para crear abrigos de porteo "caseros". 7 ideas brillantes y algunas geniales modelos invitadas.




1. Abrigos de embarazada
Si de casualidad compraste un abrigo durante tu embarazo... ¡No lo regales ni guardes! Es muy posible que pueda adaptarse como abrigo canguro. Simplemente no prendas los primeros botones. Podrás cerrarlo usando algún prendedor o adaptando nuevos botones, cintas o lo que se te ocurra. 




2. Ruanas o tejidos abiertos
Quizás tenés alguna durmiendo en el armario de tu familia. ¿Alguna vez te imaginaste que podías usar esta prenda tejida como abrigo para llevar a tu peque? Incluso podés copiar el formato y comprar un rectángulo de tela polar, cortar hasta la mitad y cruzar adelante. ¡No necesitás siquiera coserlo! Gracias Mariana por la fantástica idea. En la tercer foto Pau lo ejemplifica con un muñeco "salao". Lo mejor de este abrigo es que al tener un lateral abierto podés usarlo para portear a la espalda sin ningún problema.


3. Capas y abrigos de un solo botón 
Los conseguimos en casi cualquier comercio de barrio. Son amplios, económicos y de telas calentitas como el polar. Corriendo el ojal y el botón más hacia el medio logramos un abrigo de porteo en minutos. 



4. Sacos amplios con o sin botones
Un clásico que nos modelan en este caso Noe, Sil y Ane junto a sus bebés. Juntos salen al frío bien abrigados y cangureando. Podés prenderlo con un pin o adaptando algún botón o cinta.




5. ¡Una campera de papá!
Belén nos cuenta un secreto: las camperas frizadas de hombre suelen ser un buen truco. Son grandes, abrigadas y con cierre. Ideales para transformar en abrigo de porteo en segundos.



6. Botones con botones
Ceci encontró un abrigo casi a medida. Unió un saco de lana de su bebé a uno propio, prendiendo los botones a los ojales ajenos (el saco de bebé queda con las costuras para afuera, por lo cual si tiene capucha se puede usar sin problemas). ¿No les parece una idea súper creativa? 
 

7. Cobertor de porteo casero
Romina se da maña con la costura y creó un cobertor de porteo que se adapta a diferentes tipos de portabebés. Si te animás, acá te dejo un link de cómo lograrlo. 

¿Cómo se abrigan ustedes? ¿Han creado algún abrigo de porteo que quieran sumar a la lista? ¡Todas las ideas son bienvenidas!