martes, 9 de agosto de 2016

Porteo Adaptado: La Historia de Andrea y Matías

 
Una familia a la que tuve el privilegio de conocer y asesorar. ¡La sonrisa de Mati mueve montañas! No te pierdas las palabras de su mamá, Andrea, una mujer increíble. Una vez más demostrando que cuando hay amor no existen límites.

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Cuando nació mi primer hija no tenía idea sobre el porteo, me prestaron una mochila de las colgonas, la use sólo una vez, tanto me dolió la espalda que nunca más la pude llevar así.
 
Tres años después, embarazada de mi segundo hijo, empecé a leer sobre porteo ergonómico y no dude en comprarme un fular semielástico para usarlo desde el nacimiento con él.
 
Pero a veces las cosas se dan diferente a como uno las espera... Mati tuvo un parto complicado, cuando nació no respiraba así que rápidamente se lo llevaron para reanimarlo, y luego directo a neonatología. Fue un comienzo de vida difícil, tanto para el como para su familia. A raíz de esta situación quedó con una parálisis cerebral, una condición que genera dificultad en los movimientos de su cuerpo y en la coordinación.
 
¡A los 22 días volvimos a casa! Mati tomaba teta exclusiva, que para mí era un gran logro, y yo sentía que teníamos que recuperar el "tiempo perdido" de contacto piel con piel, ¡así que el fular fue mi gran aliado! Al principio fue complicado, yo conocía sólo un nudo y nos manejábamos con ese. Cada vez que teníamos que salir, o simplemente estar juntos en casa me ponía el fular y era hermoso. A veces se nos dificultaba un poco, los músculos de Mati a veces están hipertónicos y a veces hipotónicos, teníamos que ir conociéndonos y adaptándonos, teníamos un largo camino por recorrer y mucho por aprender.
 
A los 6 meses compramos la mochila y a Mati le encantó. Yo lo sentía muy cómodo y me daba la seguridad de poder ir mirándolo todo el tiempo. 
 
 
¿Para que nos sirve el porteo en nuestro día a día? Vamos a las terapias, a hacer las compras, a hacer trámites, pasear, vacaciones... Recuerdo que incluso cuando fuimos al neuro-ortopedista, lo llevé en mochila y el médico nos felicitó, me dijo que esa era la posición en la que tenía que llevarlo para evitar la displasia de cadera en Mati. ¡Yo feliz!
 
Alrededor del año de Mati empezó a no querer ir en ningún portabebé, él odia el coche con lo cual era toda una complicación para nosotros. Por esos momentos conocí el grupo de Facebook Crianza en Brazos y empecé a leer muchas historias y consejos que me sirvieron para ir haciendo pequeños cambios que me ayudaron a encontrar una mejor postura para Mati y que vuelva a estar a gusto en su portabebé. También con la ayuda de mi asesora de porteo, Noe,  nos dimos cuenta que podía ponerlo a la espalda con mochila y que su portabebé preferido era el fular tejido. 
 
Creo que de a poco todos vamos conociendo los beneficios del porteo, tanto para el bebé o niño como para el portead@r, beneficios físicos, sensoriales, emocionales,etc. Y tal vez para muchas familias el porteo es sólo una pequeña etapa de sus vidas, pera para nosotr@s, estos casi dos años de porteo son sólo el comienzo, Mati aun no camina, no se sienta, sin el porteo muchas cosas nos serían imposibles. Nos encanta llevarlo así.
 
Además, con ver la sonrisa de oreja a oreja que se le dibuja cada vez que me pongo la mochi, cómo empieza a mover sus piernas como loco, me demuestra cuánto lo disfruta el también... ¡Y eso nos hace muy felices!

martes, 2 de agosto de 2016

Entrevista a Nohemí Hervada: "La meta es el placer"

Todas las fotos de la entrevista son cortesía y propiedad de Nohemí Hervada


Nohemí Hervada es pionera en muchos sentidos. Desde sus comienzos se propuso algo que muchas madres sentimos como una apremiante necesidad: conciliar la vida familiar con la vida profesional. Lo logró. ¡Y de qué manera!

Comenzó con una tienda online y su camino como asesora de porteo y emprendedora no paró de crecer. Fue quien convitió los fundamentos del porteo ergonómico en una profesión y quien alentó siempre a las mujeres madres a empoderarse y sacarse partido.

Hoy imparte talleres y conferencias, escribe sobre temas relacionados a la maternidad y la mujer en Mimos y Teta y Nohemi-Hervada, y dirige tres proyectos: la formación Asesoras Continuum, la Escuela Internacional de Asesoras de Porteo Mimos y Teta, y un nuevo curso para emprendedoras denominado Emprende en Femenino. Ha escrito recientemente el libro La maternidad sin tabúes. 

Noelia Schulz: Hola Nohemí, muchas gracias por tu tiempo. En Argentina las asesoras seguimos hace años tu trabajo y celebramos que estos temas se profesionalicen. De hecho en nuestro país aun queda mucho camino por recorrer. ¿Cuál crees que sea el mejor modo de profesionalizar el porteo? ¿Basta con la información y con asesoras bien formadas? ¿Es necesario capacitar al personal de salud que trabaja con niños?

Nohemí Hervada: Hola Noelia. Gracias a ti por tu interés y por trabajar para fomentar la crianza de los más pequeños. Sobre tu pregunta, mucha gente me dice que el porteo no debería profesionalizarse, que antes todo el mundo porteaba sin necesidad de recurrir a nadie, y es cierto. Del mismo modo que no había asesoras de lactancia, ni se necesitaban clases de preparación al parto. Pero las mujeres de hoy no somos como las de hace generaciones ni vivimos en el mismo mundo. Cosas que deberían haberse transmitido de madres a hijas, dejaron de ser del conocimiento general. Eso, unido a que diferentes industrias han contaminado con la desinformación necesaria para luego vender sus productos, hace que ahora haya que recurrir a madres con experiencia, a profesionales, para recuperar el conocimiento de lo que en en verdad criar hijos satisfaciendo todas sus necesidades, no sólo la de abrigo y comida.

Profesionalizar el porteo para mí es la forma de contar con información seria, libre de intereses comerciales, contrastada con lo que que sabemos sobre anatomía, fisiología y neurociencia. Es la forma de empezar desde cero con el máximo confort para bebé y adulto que portea, y sobre todo, con seguridad.

Es como aprender a conducir, no es imprescindible hacerlo con un profesional en una autoescuela, pero sin duda es la fórmula más segura porque el profesional está formado no sólo para enseñar, sino para evitar riesgos innecesarios.

Por supuesto las asesoras deben estar no sólo formadas en cuanto a técnica de porteo, sino en cuanto a anatomía, fisionomía, fisiología y en los aspectos neuropsicológicos del desarrollo del bebé en los que el porteo, sin duda, puede influir. Además, bajo mi punto de vista, y es algo en lo que incido en mi formación a diferencia de otras escuelas que son más técnicas, yo siempre aposté por incidir en trabajar en la correcta aptitud a la hora de asesorar a familias. Me importa más el cómo se haga el trabajo que lo que se diga durante él. En ese sentido, hay una diferencia para mí de una asesora formada por mi escuela y alguien a quien le interesa o conoce el mundo del porteo: trabajamos sobre todo en los por qué de nuestro trabajo y en el cómo.

Sobre si es necesario capacitar al personal sanitario, te diré que hace un par de años creía que la clave era esa, pero ahora viendo cómo van desenvolviéndose los acontecimientos en ese sector tengo mis dudas. Hemos pasado de que no les interesara nuestro trabajo de asesoras de porteo, a que les interese para querer formarse con nosotras, lo cual está muy bien, pero una parte importante del colectivo ahora pretende asumir esa parte de conocimiento como parte de su trabajo. Es algo así como que somos buenas para formarse con nosotras, pero luego pretenden que el trabajo de formación continúe a su cargo. No me parece ético, ni bueno. Como en la lactancia, creo que estos aspectos de la crianza de los niños, que n son patológicos, deben estar fuera del sistema sanitario, en manos de las madres. Otra cosa es que, por supuesto, se formen para contribuir a aumentar la cultura del porteo y hagan su parte en aumentar la conciencia de la necesidad de recuperar la verdadera forma de criar. Pero un profesional sanitario formado en porteo siempre reconocerá que ese conocimiento no lo obtuvo como sanitario, sino como persona interesada en aprender un extra, y nunca negará de dónde lo aprendió.

NS: Lamentablemente en los comercios de artículos para bebés más difundidos y conocidos de nuestro país encontramos portabebés inadecuados e incluso peligrosos. ¿La demanda debería partir de la sociedad civil o los Estados deberían intervenir en la regulación de estos artículos?

NH: La regulación en aspectos como la seguridad debe existir. Del mismo modo que nos fiamos de las autoridades para saber si un producto es apto para el consumo porque entendemos que ha pasado los controles pertinentes, el hecho de que se comercialicen productos que no son óptimos, y que en algunos casos, son directamente inseguros o no ergonómicos para bebé y adulto que portea es un riesgo. La gente asume que lo que se vende es porque no es malo, aunque no sea así, y yo siempre pongo el ejemplo del tabaco o el alcohol. La diferencia es que sobre algunos productos la Ley establece más controles que sobre otros. Un portabebés normalmente sólo ha de demostrar que no se rompe fácilmente, que los materiales son seguro, no ignífugos y poco más. Pero nadie les exige un control sobre ergonomía, insisto, de ambos, de bebé y de adulto que portea. Les basta con que el bebé no se caiga. En ese sentido el trabajo que hacemos quienes llevamos años escribiendo y dando charlas y talleres sobre porteo, las asesoras y profesionales concienciados en el tema es la de hacer pensar al consumidor que no basta con que se venda o con que el fabricante ponga la palabra "ergonómico" en la caja. Ni siquiera con que lo recomienden ciertos profesionales sanitarios. En España hemos visto a la Asociación de Matronas avalar colgonas, del mismo modo que vemos a la Asociación Española de Pediatría recomendar galletas con azúcar y grasas para los niños pequeños. Este es el mundo en que vivimos y no podemos dejar nuestro criterio totalmente en manos de otros. Como padres tenemos la responsabilidad de ser críticos con todo lo que afecta al bienestar y salud de nuestros pequeños y no guiarnos sólo por "fuentes oficiales" que o bien desconocen el tema o bien tienen intereses no declarados.

NS: En Argentina hay un debate sobre el porteo vertical y una corriente (que nuestra escuela no comparte) que prefiere recomendar porteo horizontal hasta que el bebé se siente por sus propios medios. Esto se liga a temas relacionados con el libre movimiento. ¿Cuál sería tu respuesta luego de tantos años de investigación y formación en porteo ergonómico y seguro?

NH: Siempre digo que Emmi Pikler, precursora del movimiento libre, nunca habló de porteo, por no hablar que su trabajo estaba centrado sobre todo en bebés y niños que no eran criados por sus padres, así que usar sus enseñanzas para hablar de porteo, ya de base está fuera de lugar. Ningún seguidor de Pikler puede saber lo que ella habría pensado sobre el porteo y atribuirle algún tipo de opinión al respecto es cuanto menos, arriesgado. El porteo y el movimiento libre no están reñidos, de hecho, una de las características del porteo es el hecho de aprender a identificar las señales del bebé, sus demandas, y eso incluye también saber cuándo el bebé no quiere ser porteado. 

El bebé humano es una cría diseñada para ir en vertical, sus reflejos de prensión y la posición que adopta al tomarlo en brazos lo muestra. Un bebé porteado de forma correcta en vertical no sólo va seguro y confortable, sino que está ejercitando mucho de los sistemas que ha de desarrollar para el movimiento libre.

Portear a un bebé de forma horizontal no sólo está contraindicado en algunos casos, sino que es mucho más propenso a ocasionar accidentes y situaciones peligrosas, por no hablar de que es mucho menos confortable para el adulto. No olvidemos que el ser humano es un ser que camina erguido así que es normal pensar que la verticalidad no es algo contrario a nuestra naturaleza. Por supuesto que el porteo vertical ha de hacerse asegurándose el correcto sostén y la ausencia de presiones no deseadas en el bebé y eso es lo que trabajamos las asesoras de porteo cuando explicamos las diferencias entre el porteo ergonómico y el que no lo es.

NS: En una entrevista para Dónde estás Pudú has dicho que "El porteo debería ser la forma normal de criar hijos. No hay "beneficio" en amarles y respetarles". Desde mi visión y mi trabajo el porteo está totalmente relacionado con el estilo de crianza que una familia elige y considero que estos temas son tan importantes que deberían ser política de Estado. Chile ya se ha hecho eco de esto y lleva adelante el programa Chile crece contigo. ¿Crees que esto se convertirá en tendencia a nivel mundial?

NH: Hace ya años que dejé de usar etiquetas a la palabra "crianza" igual que no digo "lactancia materna" sino lactancia. La etiqueta debería llevara la artificial. Del mismo modo "criar" es criar, con brazos, apego seguro y presencia, lo otro sería malcriar o sencillamente tener hijos y punto. Soy de las que cree que el lenguaje es importante. No digo lactancia prolongada porque no prolongo nada, no digo crianza natural o respetuosa porque si no es así, para mí no es crianza, así que creo que poco a poco, la sociedad debe comprender que si queremos convertirnos en una sociedad más sana, más pacífica, más respetuosa, debemos empezar por no violentar a nuestros hijos.

En ese sentido en fantástico que algunos países incorporen en sus política estatales programas que ayuden a facilitar la información y los medios para lograrlo. Cuando estuve en Chile ofrecí un Seminario para casi 200 profesionales a través de la municipalidad de Puente alto y Chile Crece contigo. Para mi, fue una experiencia muy gratificante, sobre todo porque en España, mi vivencia con la mayoría de colectivos profesionales es de rechazo, hasta boicot, de este tipo de iniciativas. Ojalá cunda el ejemplo y en todos los países en vez de regalar biberones y muestras de leche artificial regalen portabebés y expliquen a las familias que hay asesoras de porteo formadas para ayudarles y resolver sus dudas.


NS: He notado en mi ciudad durante este último año un creciente interés de los padres y madres en involucrarse en temas de crianza y, especialmente, en el porteo. ¿Sucede del mismo modo en España u otros países de Europa? ¿Podríamos hablar de una revolución en las formas de concebir la ma/paternidad?

NH: Como todo, ser pioneros es difícil.
Hace 10 años paseabas por la calle y encontrar bebés porteados no era muy común. Que además fuera un portabebés ergonómico y estuviese correctamente colocado era más difícil aún. Hoy somos muchos más. El trabajo individual de muchas familias, de profesionales conciencias y sobre todo de asociaciones como Red Canguro, y de quienes decidimos dar un paso más y profesionalizar este trabajo sin duda está dando sus frutos. Cuanta más gente hayaportenado, más se verá y más gente se verá atraída a portear. Es una progresión aritmética lógica, a más presencia, más demanda, a más demanda más oferta y a más oferta más demanda... y así sucesivamente.

Y no es sólo en cuanto al porteo. Cada vez hay más mujeres tomando conciencia de que todos los procesos reproductivos y de crianza son nuestros, ni de los sanitarios, ni del estado, ni de los políticos, ni de la industria. Son nuestros y estamos empezando a exigir retomar el control y nuestra autoridad. Cada vez somos más exigiendo embarazos vividos no como enfermedades, partos respetados, lactancias placenteras, crianza de nuestros hijos, conciliación, etc.

No es fácil porque esas demandas van contra el sistema establecido en la mayoría de los países, pero no es imposible. Las madres de los países nórdicos nos han abierto camino en muchos de estos temas, mostrándonos que se puede, que hay otros modos, respetuosos con las necesidades de nuestros hijos y las nuestras. Es cuestión de seguir exigiéndolo desde todos los lugares posibles.

NS: ¿Quisieras dejar algún mensaje que consideres importante para las familias que nos leen?

NH: Que busquen el placer. Hace años que intento inculcar a mis asesoras que mi meta no es que haya más bebés amamantados o más tiempo, ni que haya más bebés porteados, sino que haya más maternidades placenteras. Cuando una mujer que es madre descubre el placer que produce entregarse en cuerpo y alma a esta etapa, sin perderse en ella... entonces no habrá nada que se lo impida. No amamantamos ni porteamos porque sea lo mejor, o porque sea lo más beneficioso, sino porque es placentero para ambos. Esa es la meta: el placer.

NS: Nuevamente gracias, Nohemí, por tu claridad y compromiso.