martes, 3 de enero de 2017

Porteo y vacaciones de verano

Foto: Porteo en vacaciones con niño de 2 años



Por aquí, en el hemisferio sur, estamos en época de vacaciones de verano. Mucha gente viajando con bebés y niños pequeños en micro, avión y otros medios de transporte. Si estás en esta situación este post es para vos.

Porque no sólo el traslado en sí es todo un reto, sino porque, vayamos donde vayamos, además necesitamos movernos, caminar y pasear. Y con bebés o niños pequeños esta tarea no es nada fácil. ¿Verdad?

Con mi familia vamos todos los años a Córdoba, Argentina. Viajamos en avión y ya en destino recorremos las sierras y otros lugares hermosos donde sí o sí hay que desplazarse bastante. ¿Cómo solucionamos esto teniendo con un hijo pequeño? ¡Muy fácil! Porteando, claro.

Los chicos quieren explorar y jugar, pero también se cansan y piden brazos. Los caminos largos son todo un desafío para su edad. También puede que nos encontremos con un espacio peligroso para que caminen. Por ejemplo, senderos con barrancas a los lados del camino. El portabebé nos ayuda muchísimo. Hacer ese mismo trayecto en brazos puede ser totalmente agotador. El porteo nos asegura: comodidad, seguridad, manos libres y, sobre todo, niños contentos. Es un modo amable de respetar sus tiempos y necesidades.

Foto: Porteo en vacaciones con niño de 3 años



En nuestras vacaciones nos hemos cruzado con muchas familias que llevaban cochecito. Muy incómodo para estos lugares. Las sierras y los cochecitos no son una buena combinación (¡mucho menos la playa!). Además, es frecuente que debido al calor los bebés lloren y terminen en brazos, por lo cual el cochecito se convierte en un estorbo. Recordemos que los cochecitos están fabricados con materiales no respirables y sintéticos, son de colores oscuros y atraen los rayos solares, elevado la temperatura corporal.


Si hablamos de traslados, en el aeropuerto (o terminal) no hay mejor solución que portear. Nos deja las manos libres para llevar pertenencias, nos asegura que el niño no se pierda en la multitud y es un gran aliado cuando se duermen. En este caso debemos sostener bien su cabeza. Las mochilas ergonómicas tienen capucha para este fin, también muchos bei dai / meh dai (mal llamados mei tai). Si usamos fular o bandolera también podemos cubrir sus cabezas.



Imprescindible: asegurarnos de tener un portabebé ergonómico. Para bebés que aun no se sientan solos (recién nacidos incluidos) lo ideal es un fular o una bandolera de anillas. Para los más grandecitos también podemos usar bei dai, pouch o bien una mochila ergonómica. Siempre en posición de ranita: las piernas abiertas, la cola más baja que las rodillas, la espalda levemente curvada (por eso las mochilas rígidas no son recomendables). Huyamos de las mochilas colgonas donde las piernas caen hacia abajo y de las bandoleras no ergonómicas (acolchadas, de anillas pequeñas y materiales calurosos).


Foto: Porteo en vacaciones con niño de 4 años



Si estás planeando tus próximas vacaciones: ¡no te olvides tu portabebé! Cualquier duda, aquí estoy. Tenemos talleres de porteo durante todo el verano. ¡Buenas vacaciones!


Originalmente, este artículo perteneció a mi blog Criando Pensamientos. Hoy lo republico, con algunas actualizaciones.

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